viernes, 28 de octubre de 2011

Ni para coger impulso.

Poco a poco nos vamos acostumbrando a algo o a alguien. Por ejemplo, nos acostumbramos a madrugar todas las mañana, a comer a cierta hora. Nos acostumbramos a la necesidad de tener a alguien a tu lado, a una sonrisa única.



Pero necesitar por rutina, no es necesitar.

No hay comentarios: